
Los datos del primer trimestre de este año muestran que se cortó la tendencia descendente de la pobreza y la indigencia. De acuerdo con los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares difundidos por el INDEC, la indigencia fue del 6,5% y la pobreza del 30%, por encima de los registros del último tramo de 2025, aunque todavía por debajo de los niveles observados un año antes.
Frente al tercer trimestre de 2025, cuando la pobreza había sido de 26,9% y la indigencia de 6%, el nuevo resultado marca un retroceso. En la comparación interanual, en cambio, ambos indicadores siguen mostrando mejora: en el primer trimestre de 2025 la indigencia había sido de 6,9% y la pobreza de 31,4%.
Distintos análisis privados coincidieron en que la recuperación observada durante 2025 se interrumpió. Para ExQuanti, la pobreza habría tocado 30,7% en los primeros tres meses de 2026, mientras que el Observatorio de la Deuda Social de la UCA la ubicó en 30% y la indigencia en 6,5%.

Los especialistas vinculan el deterioro con la caída del ingreso real de hogares y personas, en un contexto de inflación que volvió a acelerarse en el arranque del año. También señalaron el impacto de los aumentos en tarifas y servicios regulados, como transporte, electricidad, agua y gas, además del crecimiento de ocupaciones informales, changas y trabajos de pocas horas.
Agustín Salvia, del Observatorio de la UCA, sostuvo que los microdatos permiten ver que “se frenó la caída de la pobreza”, y agregó que “más que un aumento interanual consolidado de la pobreza, lo que los datos muestran hasta ahora es el agotamiento de la fase de descenso y su reemplazo por una situación de estancamiento, con indicios de reversión. El cambio es más visible en la pobreza, mientras que en la indigencia se manifiesta como un deterioro gradual de la situación de los hogares ubicados en el extremo inferior de la distribución”.
Más hogares en riesgo
La medición también refleja un empeoramiento en las condiciones de vida de los sectores que permanecen bajo la línea de pobreza. Según el relevamiento, se acentuaron las privaciones en el acceso a servicios básicos y en la cobertura de salud, además de otros indicadores de vulnerabilidad material.
En ese marco, ExQuanti calculó que entre el tercer trimestre de 2025 y el primero de 2026 habría unos 1,8 millones de pobres más, con alrededor de 600.000 incorporados en el arranque del año. La consultora también proyectó que la pobreza podría seguir en alza en el segundo trimestre de 2026.
Aunque el Gobierno destaca la baja acumulada desde fines de 2023, distintas mediciones privadas advierten que la mejora quedó en pausa y que el segundo trimestre de este año podría volver a mostrar una suba. En ese punto, los especialistas miran de cerca el comportamiento de la inflación y del poder de compra de los ingresos, en especial por la estacionalidad que suelen tener los trimestres pares.